El Sindicato de Prensa de Mendoza mandó este lindo, lindo comunicado solidario.
Dicen que la intención es lo que cuenta, pero creo que también otras cosas son importantes… como la redacción. Gracias a Prensa los padres del mundo temen por esta nueva raza canina originaria del norte de Estados Unidos (?).
Pero no sólo es triste el ataque del “Pittsburg” sino también el de corrección política que le agarra a los responsables del sindicato que nuclea a los periodistas. Salen con este comunicado y soy un ejemplo viviente, digno de ser estudiado en las escuelas de periodismo, de como no se debe redactar un comunicado. Hay un desfile de comas faltantes, errores de concordancia, mayúsculas mal puestas, subjuntivos mal utilizados y hasta el nombre del periodista ¡mal escrito! Esto inevitablmente me lleva a la reflexión introspectiva lindante con la vergüenza ajena. Pienso para mí mismo:
1-¿Esta gente que no sabe escribir representa al periodismo?
2-¿Por qué no habré estudiado medicina, abogacía o ingeniería?
3-¿Por que no soy entrepreuner 8.4, blogger full time 31.5, consultor -2.3 o cualquiera de estos laburos que no tienen sindicatos que los hagan quedar mal?
4-¿Por qué me sale la mala leche con la gente que redacta mal cuando debería hacerlo en forma impecable (yo incluido)?
5-¿Por qué me gusta tanto hacer listas numeradas?
Después de este momento de abstracción sin respuestas, retomo mi línea de pensamiento y digo que fuera del chiste servido en bandeja que nos deja el sindicato, nos solidarizamos con nuestro compañero de trabajo, Leandro que sufrió un ataque indignante y absurdo mientras laburaba en la calle. Es lamentable que la gente que te llama para que le hagas una nota por las injusticias que sufren es la misma que te agrede cuando los injustos son ellos.
En la cocina de las redacciones, cuando se tiene una información de agencia de noticia se puede hacer con ella comida rápida o un plato gourmet. En este caso, 
