El juego es muy simple, hay que encontrar la diferencia entre ambas imágenes. Es una tarea más sencilla que entender porqué la empresa de Bill Gates hace algo como esto.

El juego es muy simple, hay que encontrar la diferencia entre ambas imágenes. Es una tarea más sencilla que entender porqué la empresa de Bill Gates hace algo como esto.

Si Capusotto hiciera una versión infantil de Micky Vainilla seguramente veríamos a un niño como este:
Epson, con muy poco tacto y en medio de la crisis económica mundial más grave en años, sale a la calle con esta linda, linda publicidad. Pero no todo es tan malo como parece. En sólo48 segundos esta gente tuvo la habilidad de resumir a la perfección lo que en el imaginario social se conoce como “ley empresarial” o paranoia histórica “Máquina vs. Hombre”. ¿Cuántos empleados en la agencia de publicidad habrán trabajado en este anuncio? ¿se podrían utilizar menos? ¿lo habrá pensado una computadora sola?
En fin, el que quiera preguntarte a Epson si no había forma de ser más sutil pueden mandar un mensaje. Por cierto, el que quiera encontrarlo un lado bueno al aviso, está la posibilidad de verlo en HD.
“He vuelto a pasear por mi barrio, recuerdos de una infancia pura, pero mi barrio ya no es el mismo, ahora hay gente de piel oscura”, canta Micky Vainilla, quien siempre acaba repitiendo que lo de él solo es pop para divertirse. Entre sus insólitas –e irónicas- justificaciones sale a la luz que además de la música lo suyo es la publicidad. Pues bien, este es un anuncio que no fue hecho por él pero parece calcado de sus apariciones públicas.
Dan ganas de reírse, como hacemos con Micky, pero no se puede. La paranoia y la discriminación tienen poca gracia cuando de vender se trata. En la página de puertas Pentágono se pueden hacer consultas. Quizá todo era un chiste y no lo entendimos bien.
Mientras tanto esperemos que Don Inadi se ponga las pilas y le cierre la puerta a la discriminación. Claro que Pentágono debe estar pensando que siempre que se cierra una puerta, se abre una ventana.